Es hora de soñar a imaginar

La proyección onírica que tenía lugar en alguna parte de mi cabeza estaba a punto de culminar con uno de los finales más asombrosos, más amenos, más impactantes, más sensacionales, más épicos, más intensos, más bien estructurados, más grandiosos que había visto, que había soñado y del que tantas producciones cinematográficas se han esmerado sin mucho éxito por conseguir en el mundo real.

Me hubiese gustado platicarles el final de aquella “película onírica” que estuve proyectando, tal vez un rato, tal vez varias horas en mi mente. Lo hubiera deseado, pero ni yo lo sé. Un grito estrepitoso perturbó el santuario de mis ideas. Me hizo despertar bruscamente, justo en el final. Justo en que lo épico iba a pasar. Justo en el momento en que “ellos tocaron el artefacto que iba a salvar el destino de la tierra, un destino que se vestía de negro, listo para danzar con elegancia por entre las llamas del infierno. Listo para atentar contra la naturaleza misma y contra la humanidad. Listo para erradicar con todo a su al rededor sin compasión. Listo para dejar un mundo con un panorama similar a sus primeros años de vida”.

Quiero, intento ser inusual, pero todo ésto me hizo recordar una frase que hace no mucho tiempo escuché en “Imaginantes“. La frase es de Luis Buñuel, una respuesta a la inquieta mente del señor Carlos Fuentes. Producto de una pregunta en torno al cine y la imaginación.

La cumbre de la realización cinematográfica será alcanzada cuando usted o yo podamos tomar una píldora, apagar las luces, sentarnos frente a una pared desnuda y proyectar sobre ella directamente desde nuestra mirada la película que pasé por nuestras cabezas.

-Luis Buñuel

Una respuesta precisa y contundente, innata, con un bellísimo concepto encerrado que haría liberar por completo la imaginación. Haría que se desbordara sin mesura.

Aún no he llegado a comprender el porqué de que cuando uno un sueño está programado para terminar con un final exquisito, grandioso, llega alguien externo y lo interrumpe sin prudencia. ¿Todo estará previamente programado? ¿Serán sucesos creados a base de lo fortuito, la casualidad? ¿Será que nuestra mente es tan gigante, asombrosa y misteriosa que todo ya lo tienen bien planeado, bien calculado? ¿Será algo que va más allá de la razón humana, de todo lo racional? No lo sé, pero me gustaría saberlo y no voy a parar hasta llegar a comprenderlo.

¡Un saludo!

🙂

Harry Potter y el Príncipe Mestizo

No quería, pero los trailers parecían prometedores, emanando sin taza ni medida ese algo de calidad (no quería sonar tan duro)  en la que se han visto envueltas las películas anteriores. Todo lo poco que había visto (vi un pequeño corto en “Muévete“, jeje) hacía crecer en mí una idea que me decía que no sería aburrida, al menos no en la trama que eso era por lo que iba (confieso que no he leído ninguna de las novelas de J.K. Rowling. Tal vez eso quita puntos a mi favor. Por suerte no me hago llamar fan).

Fui a ver la película para ver si por fin se libraba una cruda y decisiva batalla con “el señor tenebroso”, o al menos con uno de los mortifagos que en está ocasión fueron algo así como una de las piezas clave de la película. Quería ver esta vez quién moría, quería saber si había alguna aventura por algún lugar exótico, quería saber quién era el principe mestizo, quería ver otra vez a Lord Voldemort enfrentando al famoso Potter, pero no. Lo único bueno fue ver a Dumbeldore sucumbiendo ante Snape, aunque como que a esa escena la falto profundidad (no he logrado entender porque todos levantaron sus varitas al verle tendido en el suelo).

Lo que más me saco de onda fue la parte de la fiesta, la que se armó cuando gracias a Ron Weasley ganaron el torneo de Quidditch. Como que eso si ya fue una exageración (ya no más les falto irse al cuarto o hacer una orgía, que bien esa escena parecía como de película porno).

Desde mi particular punto de vista (alejada de la de todo buen crítico de cine), si quieren pesar un buen rato de entretenimiento, no veas Harry Potter y el Príncipe Mestizo. Es en su mayor parte, aburrida y por eso como que se hace más larga, en comparación con las anteriores.

Mejor leer el libro (un día lo haré). La imaginación hace maravillas.

Confieso que algunas escenas me las perdí, por hacer algo más importante. 

🙂

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15 maneras diferentes para destruir New York

Ya es bastante común que en la mayoría de las películas hollywoodenses de ciencia ficción, la ciudad de New York sea una de las más afectadas, esto gracias a la épica batalla que se produce para poder salvar a la humanidad de una extinción total; ya sea por una nave extraterrestre (El día de la Independencia), o por una enorme lagartija (Godzilla), pero siempre, la ciudad queda echa pedazos.

Si eres amante de la destrucción y el caos, podrás deleitar tu pupila en Gawker; en donde encontraras los 15 mejores clips que te aseguran una destrucción a grandes escalas de “La Gran Manzana“, tienes varias opciones para elegir.

Día de la Independencia (1996)

[Más clips en: Gawker; New York Destroyed 15 Different Ways

Hancock, otro superhéroe

Hancock no es un superhéroe tan común como los que ha producido Marvel, pero por lo que he visto en los cortos, me recuerda mucho a superman.

En verdad que a la industria cinematográfica se le han acabado las ideas, primero nos salen con los remakes de “Hulk”, “Superman”, “Robocop” y ahora con Hancock, otro superhéroe más para añadir a nuestra infinita colección de gente con poderes sobrehumanos.

Además hay una larga fila de superhéroes que faltan por salir en la pantalla grande, no se olviden de lo que dijeron los chicos de Marvel: Planeamos sacar películas de cada uno de nuestros superhéroes.

Por lo mientras, ¡me voy a ver Hancock!

Sitio Oficial

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